¡Santander… ni un paso adelante!



Por Rubén Darío Rodríguez López

Los santandereanos somos reconocidos mundialmente por la rudeza, la capacidad de trabajo, nuestro lenguaje marcado, pero principalmente por nuestra pujanza, como dice nuestro himno "Siempre adelante, Ni un paso atrás". Un Departamento incrustado en las montañas de los Andes, con miles de características que lo hacen difícil de desarrollar, difícil de comunicar por vía terrestre con las regiones centrales y el Caribe, lo que nos exige en muchos casos hacer doble esfuerzo para poder estar a la vanguardia en materia de competitividad.

Sin embargo, el futuro que nos espera no es el más prometedor, al menos en cuanto a inversión pública, ejecución y terminación de las principales obras de infraestructura que demanda el Departamento se refiere, las cuales no están garantizadas dentro del nuevo Plan Nacional de Desarrollo, próximo a aprobarse.

Queda claro entonces, que, hoy Santander carece de liderazgo político a nivel Nacional, no tenemos quién vele por los intereses del Departamento, no tenemos quien "Responda por el Departamento" como suele afirmarlo el representante Edwin Ballesteros, del partido de gobierno Centro Democrático. No ha salido absolutamente un solo comunicado en conjunto de los Senadores y Representantes santandereanos argumentando, o al menos aclarando, que pasó con tremendo desplante que se está haciendo con el departamento. Cada uno a su manera está tratando de lavarse las manos, unos defendiendo lo indefendible, otros en completo silencio y uno que otro, tal vez el Representante Fabián Díaz del partido Alianza Verde ha rechazado tremendo descuido de parte de los que están planeando las inversiones a nivel Nacional, y un chispazo del Representante Ciro Fernández, quien por obvias razones ha puesto sobre la mesa el incumplimiento de los gobiernos anteriores y el actual a la modernización de la refinería de Barrancabermeja, que la han embolatado gobierno tras gobierno.

Así las cosas, al menos en este Plan de Desarrollo denominado "PACTO POR COLOMBIA, PACTO POR LA EQUIDAD", Santander no quedó dentro del pacto. De una inversión proyectada de 33 billones de pesos para el Departamento, plantean que un 40%, es decir, 12 billones aproximadamente, sean invertidos por el sector privado, lo que solo es una hipótesis, pero no es una realidad, los demás recursos son los giros ordinarios para la salud y educación de transferencias de participación general. En este presupuesto dejan algunos recursos para la continuidad de la ruta del sol, un poco para la doble calzada Bucaramanga-Cúcuta y no expresa tácitamente un valor para la refinería de Barrancabermeja, pero con estos recursos no se garantiza su culminación. No se presupuesta absolutamente un solo peso para las vías secundarias y terciarias, lo cual lo deja bajo la total responsabilidad del gobierno Departamental.

Adicionalmente, en lo ambiental y como un factor negativo para el departamento, el Plan Nacional de Desarrollo abre las puertas nuevamente a la explotación minera en los páramos colombianos, de los cuales Santander hace parte de al menos tres corredores ambientales susceptibles a ser intervenidos por la explotación minera a campo abierto (Santurbán, Almorzadero y Pisba) y adicionalmente, se permitirá la explotación petrolera a través de la fracturación hidráulica o estimulación hidráulica (fracking), que, según algunos ambientalistas, traería consecuencias catastróficas para el medio ambiente y para la sostenibilidad ambiental de la región. 

El panorama para García Rovira no se ve muy halagador. No se presupuestaron recursos para la vía Málaga-Curos, ni para la Troncal del Norte (Pamplona-Málaga-Duitama), ahora nadie responde por el puente Hisgaura que se comió la bobadita de 107 mil millones y que está en entredicho su operación y mantenimiento. En fin, a mi manera de ver no hay razones para ser optimista en los próximos años en cuanto al desarrollo regional.

Con todo lo expuesto en los párrafos anteriores, también queda claro que los políticos santandereanos siguen velando por sus propios intereses, por ubicar a sus familiares y testaferros en los principales cargos de gobierno, pero no por los intereses globales del Departamento. Hoy están ocupados y asustados porque vienen las elecciones regionales y no tienen nada que mostrar y menos que ofrecer, (o tal vez sí, falsas promesas) a sus ingenuos e ignorantes electores. También están doblemente asustados porque, así como nunca se han unido para sacar adelante el Departamento, mucho menos se van a unir para tener un candidato a la Gobernación que les garantice la continuidad de sus "fami-empresas electorales".  Sus egos, sus negocios, su avaricia y su parcelación de las empresas del Estado, los llevarán a una derrota indiscutible el próximo mes de octubre. 

Quisiera ver las cosas de otra manera y ser más optimista, pero no veo que Santander pueda dar un paso adelante hacia el desarrollo con éstos incipientes recursos. Y aunado a lo anterior, y por lo que he sondeado en los municipios de la región, la elección de próximos Alcaldes, tampoco ayudará mucho a la concreción de un verdadero desarrollo regional. Por lo visto, pareciera ser que los únicos requisitos para ser candidato es tener plata para comprar votos, o no tenerla, pero si tener ganas de llenarse a punta de corrupción. Hay muchos precandidatos de éstos, que siguen creyendo que solamente con llegar con tulas de plata la gente los va a elegir. Habrá muchos que todavía venden su voto, o en su ignorancia se dejan vender "promesas de aire", pero creo que hay una sensación ineludible y es que también hay muchos que ya no les comen cuento y que cada día somos más.

Recomendación:  Ojo con los aspirantes a segundos períodos. Son nefastos para la Nación, para los Departamentos y Municipios.  No lo digo yo, lo dicen las experiencias. No se dejen engatusar nuevamente, si no hicieron cuando tuvieron la primera oportunidad, mucho menos en la segunda. Si robaron, se enriquecieron y ya se tiraron la plata en sus lujos y negocios, quieren una segunda oportunidad para robar más y recuperarse de su fracaso económico y vuelven a repetir las mismas cagadas y bestialidades que hicieron en el primer gobierno. 

Translate